Rincón de Kisa: Mis mangas favoritos de ayer

Como ya anticipé en la entrada anterior, vamos a intentar hacer un pequeño top/lista con mis mangas favoritos de mi infancia. Bueno, y adolescencia también. Aclaro desde el primer momento que esta lista es completamente subjetiva, a pesar de intentar argumentar de una manera lo más objetiva posible.

cosas del blog-2.2

¿Qué mangas aparecerán aquí?

Como ya expliqué, se trata de mangas que hayan sido publicados en España hasta el año 2009. No necesariamente debe tratarse de una serie cerrada, pues no voy a utilizar eso como característica determinante – aunque quizás debería haberlo hecho, porque me ha dado más de un dolor de cabeza el hacer la lista -. Favoritos en el sentido de que han marcado un antes y un después en mi vida, que los releo con cariño cada vez que puedo y que, además, bajo mi punto de vista, albergan una historia que merece la pena ser leída.

Por último, aclaro que mi intención fue hacer una lista de 10 obras, que no un top donde cada posición cuenta. No es así. El orden de aparición no refleja mi preferencia por ellas.

Rurouni Kenshin

Kenshin

No podía faltar Rurouni Kenshin en esta lista. Los que me conocéis sabéis que bebo los vientos por él y que me pirra cualquier cosa que salga de ese samurai pelirrojo con cicatriz en forma de cruz en la mejilla. Su historia me cautivó rápidamente. Tiene algo que me encanta: sus personajes, su historia, los comentarios del autor… Vale sí, lo reconozco, me encanta la historia de amor entre él y Kaoru y, cuando empecé a leerlo, era por ella por lo que lo continuaba en gran medida. Pero también se han hecho un hueco en mi corazón Yahiko, Sanosuke, Aoshi – me encanta este tío, en serio – Si algo hizo que me interesara por la cultura japonesa de la era Edo y por los samurais fue precisamente esta obra, así pues, le guardo un cariño muy especial.

Un clásico en Japón y en nuestro país, que además cuenta con una anécdota muy singular: trajo el sentido de lectura oriental a los mangas en España. Si bien es cierto que no a todo el mundo le resulta atractiva, es una obra a la que merece la pena darle una oportunidad; y si es en su edición kanzenban mejor: maquetación revisada, dibujo estilizado, portadas nuevas… Aunque yo siempre le tendré un cariño especial a la de formato tankoubon.

Inuyasha

inuyasha

A ver cuántos me linchan por esto. Pero para mí, Inuyasha siempre será una de mis favoritas, si no la que más, de las obras de Rumiko Takahashi. Después de ocho años con ella, capítulo a capítulo de arco tras arco – que algunos llegaban a ser igual de interminables que el relleno de Naruto, aunque mucho más llevadero – se puede decir que media infancia la tengo ligada a ella.

He de decir, que puede que se disfrute más el anime, porque realmente, saca lo mejor de la historia de Rumiko, además del dibujo y la animación. No obstante, a mí me gusta el tono clásico de esta mangaka, y ella también parece no querer despedirse de él. Por otro lado, el peculiar humor de Rumiko a mí me encanta, aunque precisamente no sea esta la que hace mayor gala de ello. Si bien su estilo de dibujo, como digo, no varía demasiado de una obra a otra – mirad a Rinne y ponedle el pelo de Inuyasha o Ranma – Inuyasha tiene un algo – y no solo sus 57 tomos – que lo hace especial.

Si bueno, también: soy una romántica empedernida y quería saber qué pasaba al final con las relaciones de Inuyasha y Kagome; y la de Sango y Miroku. No me matéis por ello. Pero reconoced que al menos, su primera parte era entretenida cuanto menos, un shonen con todas las de la ley que atraía bastante.

Card Captor Sakura

Card Captor Sakura

Otro de mis shojos predilectos y al que le tengo un gran cariño. Quizás le guarde ese sentimiento más por el anime que por el manga en sí, porque ese sí que fue uno de los animes de mi infancia, que hasta mi madre estaba enganchada a él. Recuerdo que me sorprendió mucho que el manga no comenzase de la misma forma que el anime y que fuera, en sí, más oscuro hasta cierto punto. Obviamente con esa edad – tendría yo ocho o nueve años – no era capaz de comprender la totalidad de las referencias ocultas de la que hacía gala el título.

No obstante, sí que me enamoré del dibujo de las CLAMP, hasta punto que, a día de hoy, Card Captor Sakura representa para mí su magnum opus, y a mi parecer, su trabajo más completo. Seamos justos, con Sailor Moon, representó uno de los magical girl por antonomasia de nuestra generación, hay de darle su crédito. Eso sí, espero que no sea víctima del nuevo síndrome CLAMP de “ahora retomemos una obra y luego la volvemos a parar”. Sakura no se lo merecería.

Fruits Basket

Fruits Basket

Por muchos años mi shojo predilecto, más incluso que Marmalade Boy. Curiosamente además, la única obra de Natsuki Takaya que me entusiasma hasta decir basta. Tanto es así, que de ella cogí mi nombre, el de la pequeña y tímida Kisa Sohma, la poseedora de la maldición del tigre. Mi primer shojo comprado/regalado con conocimiento de causa de lo que era un shojo, creo. Recuerdo que venía como novedad en El Círculo de Lectores y mi madre, por ese tiempo empezando a entender un poco el mundillo, me dijo que si los quería. Como me gustó el dibujo y la sinopsis, para casa se vino y luego completé la colección con los tomos de Norma Editorial – es la única serie que tengo así y algún día me dará por comprar los tomos de Norma Editorial 1-10 para que esté toda uniforme –

Es una historia entre dramática y con los puntos de humor característicos de la autora. Creo que es su mejor obra, al menos para mí y el dibujo es genial. Reconozco también que si me entusiasmé por algo como los signos del zoodiaco – algo a lo que, hasta el momento, nunca había prestado atención – fue por esta obra.

Planetes

Planetes

Otro de los buenos seinen que se editaron en España y que también pasó casi sin pena ni gloria, a pesar de contar con el apoyo de la emisión de su anime en televisión; y su posterior edición en formato DVD. Aunque en esta ocasión no sabría decir si la culpa estuvo tanto en el mercado abarrotado de shonen o en la editorial que lo editó en sí. Sí, habéis acertado, es de Panini.

Personalmente, yo la conocí por el anime cuando lo echaban en aquel canal Buzz que valía la pena recordar. El original concepto me encantó y fascinó a partes iguales. Hasta ese momento, la mayoría de animes que había visto ambientados en el espacio eran mechas; por lo que, encontrarme una historia sobre unos recogedores de basura espacial que ahondaba más en la concienciación del “medioambiente” y en las relaciones interpersonales que en las peleas, fue bastante sorprendente para mí. Hachi y los chicos recogedores de basura espacial se convirtieron rápidamente en unos personajes carismáticos que conseguían hacerme sonreír.

Reconozco que no sé decir cuál me gusta más, si el anime o el manga, puesto que Sunrise hizo un magnífico trabajo con ella. Sin embargo, sí que he de confesar que el final, a pesar de ser esencialmente el mismo, me gustó mucho más el del anime.

FullMetal Alchemist

Fullmetal Alchemist

Tampoco podía faltar el “clásico” de Hirumo Arakawa. FMA se ha ganado con creces el favor del público con su historia tan particular. El viaje de los hermanos Elric, un camino pedregoso en busca de venganza y redención, en busca del amor y el afecto que le fueron negados y, sobre todo, en busca de respuestas que les hagan avanzar hacia el futuro. Tengo que reconocer que, ahora mismo, no recuerdo cómo fue que acabé comprando el manga. Seguramente una compra de tanda de primeros tomos, cosa que solía hacer mucho por aquella época – y que sigues haciendo cuando te da la picá – y acabé enamorándome de la historia, del dibujo y del estilo narrativo de Arakawa.

¿Qué más os puedo decir que no sepáis ya de la obra? Bueno, os confesaré que uno de mis tomos ha sufrido los estragos de las lecturas y el tiempo y se le ha ido el encolado del lomo, hasta el punto de que como me descuide abriéndolo deprisa, volarán las hojas… ¿Síntoma de buena salud de lectura en una mangateka, no creéis? – sí, pero me sigue dando problemas el miedo a cargarme el tomo –

La ley de Ueki

La ley de Ueki

La ley de Ueki es ese manga que no te entra a priori por su dibujo, pero que en cuanto descubres la historia, no puedes dejar de leer. Sería tan bonita esa utopía, que a día de hoy, doy gracias porque Ivrea la terminase y no la dejara en la estacada. Y sigo sin explicarme cómo no tuvo éxito – dibujo aparte – cuando su anime fue bastante popular en España – y su doblaje una genialidad de manos de Arait -.

Ueki a mí me fascina, hasta el punto de catalogarlo como favorito por la originalidad que demostraba su concepto: el poder de convertir la basura en árboles. Una premisa sacada del más puro defensor del medio ambiente que, junto a los valores de amistad, esfuerzo y victoria típicos de un shonen, hacían un tándem perfecto para entretener al público.

Lo dicho, su lacra es el dibujo, cosa que arregló con creces el anime. De hecho, yo lo conocí gracias al anime, el cual echaban en Canal 2 Andalucía – qué buenos tiempos -. Vale, también tengo que reconocer que quería ver si pasaba algo entre Ueki y Mori, pero jolín, que ya he dicho que soy una romántica. En cualquier caso, Ueki se hace querer… Aunque no parece ser el caso en España.

Otaku in Love

otaku in love

Uno de los mejores seinen que se publicaron en su día en España y que, por supuesto, pasó sin pena ni gloria. Es cierto que quizás no haga honor a su novela original, pero los tres tomos con el dibujo de Hara conseguían transmitir toda la esencia de la historia real y hacía que te enamorases de ella. Descubierto por pura casualidad un día en la librería intentando aguantar la espera por el siguiente tomo de Bakuman, ni lo pensé: leí la sinopsis y me llevé los tres tomos del tirón.

No lo sé, tiene un algo que lo hace especial. Una lástima que con la pérdida de Glénat/EDT se perdiera también este gran manga. Si la encontráis en algún sitio, dadle una oportunidad, porque se la merece. No es solo por la sinceridad con la que trata el tema, ni por la humanidad de la que se rodean sus personajes, sino porque, verdaderamente, es una historia que te conmoverá.

Detective Conan

detective conan

Yo soy una enamorada del misterio y de las novelas policíacas. Adoro a Sherlock Holmes y a Agatha Christie; y me encantan las series como Castle, Bones, El mentalista, CSI o Mentes Criminales. Y creo que parte de la culpa la tiene Detective Conan. O quizás el detonante de que adore las desventuras del pequeño detective sea por culpa de ellos. Conan es, a todas luces, un manga que se deja leer en cualquier época. La peculiaridad de sus casos, la mayoría autoconclusivos o en forma de mini arcos, sin la necesidad de seguir completamente el misterio inicial de la organización, aunque inconscientemente lo haces; le ha valido al título su buena salud. Cada nuevo caso era un reto para el lector y, después de más de 900 capítulos podría pecar de monotonía y repetición. Pero para mí no lo hace. Comienzas a leer y no puedes parar hasta 200 capítulos después. Aunque sí es cierto que Aoyama debería ir pensando en devolverle su cuerpo a Shininshi de una vez. Ya se lo merece el pobre… Y sinceramente, creo que por muy bien que se lea el manga de tanto en tanto – yo lo hago por tandas – no sé cómo lo hace este hombre para inventarse cada caso y que te sorprenda todavía. ¡Ya deberíamos haberlo visto todo!

En fin, lo dicho: Shininshi se merece de una vez recuperar su cuerpo, ¿no? Sí, vale, también quiero ver la relación con Ran. ¿Qué? Soy una romántica, ya lo he dicho.

Kekkaishi

Kekkaishi

Porque sí. Porque me empecino y pongo Kekkaishi.

Y seguramente habría puesto Naruto, Bleach, D.Gray-Man o hasta Dragon Ball, que se merecían con creces un puesto porque, reconozcámoslo, se lo han ganado a pulso, ya que, durante buena parte de mi infancia, de “mi ayer”, estuvieron presentes.

Pero si no lo listaba yo, ¿quién se iba a acordar de Kekkaishi? Solo los pocos que le somos fieles y supimos ver más allá de él. Porque Kekkaishi lo tenía todo, menos una oportunidad en nuestro mercado, para la época en la que se licenció. Nadie se la quiso dar.

La historia de Yoshinori y Tokine es una que te conmueve. Nos movemos en los estándares del shonen, de los shinigamis, los kekkais y, por supuesto, todo el folklore japonés que se esconde detrás de los distintos youkais a los que los protagonistas se tienen que enfrentar. Un shonen al uso, por ahora: peleas, evolución, subida de poderes y habilidades. Sin embargo, detrás de todo eso hay una historia de redención, de maduración, de amistad, lealtad y amor. Y que además, te mantiene pegado a las páginas en todo momento. Para mí, Kekkaishi es uno de los mejores shonen que ha existido y lo tiene todo y en buen balance.

Y hasta aquí la primera lista. Espero no tardar tanto con la siguiente – lo dudo exponencialmente, así que, pido disculpas de antemano -.

Matta-ne!

Kisacullen

P.D: sí, la imagen de portada de la entrada está hecha a posta así, con Tohru rodeada todo de chicos xD.

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3 comments on “Rincón de Kisa: Mis mangas favoritos de ayer

  1. Ay, cuanto gran manga en esta lista, y muchos de ellos tratados injustamente por los consumidores que como borregos ansían más de lo mismo…

  2. Aquí tendrás siempre un fan de tu blog. Está muy bien trabajado y llevo siguiéndolo bastante tiempo. Espero que tengas tiempo para seguir añadiendo entradas. ¡Continúa así!

  3. Pingback: Rincón de Kisa: Mis mangas favoritos de ayer y hoy | El Rincón de Kisa

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